31 dic. 2009

[Fanfic]Gracias 2

Todo pasa por algo

Me encontraba sin rumbo en mi auto rentado, con mis maletas en la cajuela y sin idea alguna de a dónde ir. El plan era tomar un avión hacia Venezuela, pero por errores de la aerolínea, mi reservación fue cancelada, así que aun me encontraba en esta ciudad y la noche iba cayendo. Me detuve en un mirador con el cual estaba más que familiarizada.

Me estacioné cerca de aquel gran árbol y me quede simplemente admirando el final del atardecer, sentada aun dentro del auto y no pude evitar recordar la primera vez que vine a este lugar. Fue con él...


***Flashback***


“Waaa! Es hermoso!” exclamé. La vista de Seúl de noche era hermosa e imponente. Era totalmente diferente a lo que acostumbraba ver desde el Cerro el Morro, allá en casa.

Él apago el auto, tomando un par de mantas y saliendo del carro. Acomodo una de las mantas en la grama, cerca de un gran árbol que se encontraba a unos pasos del auto, haciéndome un ademan para que lo acompañara.

Y así lo hice. Deje mi bolso dentro y salí. Camine algo dudosa, él lucia extraño ese día.

Me senté a su lado, recostándome del tronco del árbol. Tomo la otra manta que traía y nos arropó a ambos, el siempre tomaba precauciones para todo.

Esa noche estaba especialmente fría. Podía ver como mi aliento salía de mi boca en forma de humo.

Nos acurrucamos bajo el árbol y las mantas buscando un poco de calor y nos quedamos en silencio por un buen rato. Yo me preguntaba el porqué me había traído a ese lugar así de la nada y también me preguntaba el porqué no habían (aún) una que otra fan loca por ahí.

Lo escuche suspirar y suavemente comenzó a hablar. “Me gusta venir por las noches a este lugar,” dijo, admirando el paisaje. “Es tranquilo y muy pocas personas lo conocen, es como mi lugar secreto, a donde puedo escapar cuando necesito pensar o cuando simplemente necesito sentirme como alguien normal.” Dijo y yo solo lo observaba. No tengo palabras para describir lo hermoso que se veía bajo las estrellas.

Me miro con el rabillo del ojo. “qué piensas?” me preguntó.

En lo hermoso que te vez, lo mucho que te amo y que jamás podre decírtelo. “Si es tu lugar secreto, porqué me trajiste?” conteste su pregunta.

El sonrió de lado y algo dentro de mí se revolvió. “Porque tengo algo importante que decirte…” dijo devolviendo la vista al paisaje. “…y porque eres mi mejor amiga.” Dijo y yo sonreí.

Sin embargo, fue una sonrisa agridulce, ya que sabía que me veía como su amiga, nada más. Pero era realista, sabía que nada podía pasar entre nosotros. Es por eso que atesoraba esa amistad.

“También eres mi mejor amigo, Jaejoong.” Le respondí, aún mirándolo.

“Este lugar, Vi, es mi lugar de escape, y quería que vinieras conmigo, porque te lo presto,” dijo retomando el contacto visual conmigo. “cuando te sientas mal, triste, o simplemente quieras escapar, y yo no estoy alrededor, te presto esta colina, este árbol.” Sonrió un poco. “Pero las cobijas las traes tú!” exclamó sacándome la lengua de manera juguetona. “Porque estas son mías.”

Yo solo me pude reír ante la actitud tan infantil y posesiva de Jaejoong. “Jae, son azul bebé, tiene nubes y animalitos…” comenté. Sabía perfectamente que odiaba que le criticaran su cobija.

“Me la regalo Addie, así fuera fucsia y con hello kitty la usaría.” Dijo volviendo a sacarme la lengua.

Mi sonrisa callo un poco ante en nombre mencionado. Addie. Mi hermanita. Su novia.

“Y que es eso importante que me tenias que decir?” dije cambiando el tema.

El suspiro profundamente y metió la mano en uno de los bolsillos de su chaqueta, sacando de ella una cajita aterciopelada negra.

“Esto.” Dijo y me entrego la caja.

Yo fruncí en seño. Dios, que no sea eso. Pensé mientras la abría con un miedo terrible recorriéndome.

Por fin la termine de abrir y solo pude hacer como el típico lobo de las comiquitas. Mi quijada callo metafóricamente contra el suelo.

“Es en serio?” le pregunté mirando sus ojos en busca de la verdad. El asintió y no vi por ningún lado indicios de que mentía. Era cierto.

Dentro de la caja había tres anillos.

Dos que hacían juego, lisos, simples, solamente tenían sus nombres grabados por la parte interior de ellos.

El otro era un hermoso anillo de plata con tres diamantes. Dos pequeños a cada lado de uno enorme de color rosa.

Dos anillos de matrimonio y uno de compromiso.

Oushh…


***Fin del flashback***


Cerré mis ojos y deje que un suspiro fuerte, profundo y lento me relajara.

Con mi mano derecha tanteé el reproductor y lo encendí, un poco de música me ayudaría un poco.

Dakishimetai dakishimete itai
Dakedo kimi wa boku no mono jyanai
Ibitsuna kokoro ga ima
Dakishimetai dakishimechya ikenai
Afureru hodo tokeru hodo motomete irunoni
Taxi wo tomete yakusoku mo kawasazu
Kimi no te afure


“Por favor! Deja de poner a prueba mi paciencia!!” exclame fuerte frustrada. De tantas emisoras de radio, vine a escuchar esa, de tantos artistas, justamente son ellos los que cantan, y de tantas canciones que tienen, JUSTAMENTE esa es la que sonaba en esos momentos.

“Maldita sea, la maldita canción…” murmuré y apague furiosa el reproductor. Si había una canción que me describía a la perfección, pues era esa, ya que estaba enamorada de mi mejor amigo, y no podía hacer nada al respecto. Menos ahora que estaba casado.

Apague el motor y salí del carro, caminando hasta el capó y recostándome de él. Can you hear me out there? Will you hold me now? Hold me now? My frozen heart… cantaba Olivia en mi cabeza mientras que murmuraba bajito la letra.

Era sencillamente genial, ahora me auto-torturaba. Bufé con una sonrisa irónica y sentí mis ojos arder. Diablos. Porque tenía que ser tan llorona? Está casado Virginia, lo sabes, termínalo de aceptar. Hasta les deseaste lo mejor.

Pero sabía perfectamente que aun no lo aceptaba. Es por esa razón que huía. Por eso no fui a la recepción de la boda la cual se estaba llevando a cabo en ese preciso instante. Por eso fue que cobardemente decidí regresarme a casa.

Pero no, algo no quería que me fuera. Pero, para que quedarme? Necesitaba irme de ahí lo más pronto posible, necesitaba huir, escapar. Creo que por eso termine precisamente en esta colina, bajo este mismo árbol.

Escuché pasos sobre el césped y sin voltear a ver quién era hablé. “Primero, como sabias que estaba aquí? Segundo, porqué no estás en la recepción? Y tercero, me abrazarías? Por favor?” dije y lo escuche suspirar y caminar hacia mí.

Me empujo del capó y se recostó él, para luego recostarme a mí de su pecho, paso sus brazos alrededor mío y suavemente me contestó, colocando su barbilla en mi hombro. “Uno, eres predecible. Dos, sabes que yo no los conozco, fui porque GD es amigo de Addie. Y tres, las veces que me lo pidas.” Finalizó y ambos nos quedamos en silencio viendo el sol ocultarse.

Su abrazo era muy cálido, debía reconocer, siempre lo fueron. El era una persona de sentimientos muy hermosos, era un poco alocado, tonto, cariñoso, sexy (si, lo admito era muy sexy) pero tenía un solo defecto.

Estaba enamorado de mí.

El era quien recogía los pedazos de mi corazón cada vez que mi mejor amigo lo rompía. Él era el que secaba mis lágrimas. El que me alegraba un poco el día. Dándome ánimos. Porque tuve que conocerlo a él en esas circunstancias?


***Flashback***


“G-Monkey!!” exclame al teléfono.

“Vi, hasta cuándo? Es G-Dragon, D-R-A-G-O-N dragon” hizo énfasis.

“Te la pasas brincando, jugando, haciendo morisquetas todo el día. Pareces más un mono que un dragón, perdóname pero discúlpame” exclame eso ultimo en español y el soltó una risa.

“Bueno, bueno G-Monkey, como quieras. Cuál es el plan?” Me preguntó. Planeábamos una fiesta sorpresa para Addie, ella cumplía un día antes que yo, así que quizá se esperaba una fiesta el 2 de septiembre, para celebrarlo juntas. Era emocionante, jamás había organizado una fiesta sorpresa.

“bueno, Jaejoong la llamara diciéndole que estará ocupado hasta tarde en la noche con cosas del grupo, así que necesito que la invites no sé, al cine y a cenar, necesito que la entretengas por la tarde y parte de la noche.” Le dije.

“Bueno, eso es todo? Entretenerla hasta las…?”

“7:30 PM”

“7:30 PM, listo. Hey!” dijo antes de colgar. “Jaejoong te ayudara, no?” me preguntó.

“La verdad, Jaejoong estará ocupado como hasta las cuatro de la tarde, pero no te preocupes, yo puedo sola” le respondí alegremente. De verdad esperaba poder.

“Ni hablar, te voy a enviar un ayudante.” Dijo y colgó la llamada. Así no más.

Me quede como lela viendo el celular con el seño fruncido. Qué demonios planeaba el mono ahora?

Me encogí de hombros y me puse manos a la obra. Había primero que limpiar el apartamento. Me puse unos shorts, una camisa ligera y ate mi cabello en una coleta alborotada. Tome la escoba y comencé con la labor.

Al cabo de unos 30 minutos, el timbre de la casa sonó. Me extraño un poco. Y si era Addie!? Me puse como loca a esconder los globos y demás decoraciones. Pero, si es ella, porque toca? Ella tiene llave…

Así que me dirigí hacia la puerta, la abrí un poco y de verdad no creía lo que mis ojos veían.

“Taeyang!?” exclame parpadeando, y si, ese definitivamente era Taeyang. Pero, que hacia aquí si tenía entendido que Addie era amiga de G-D nada más?

“Qué…?”

“El monkey me envió para ayudarte” respondió tranquilamente y yo solo me quede ahí viéndolo.

“Ah… ya va... QUE!? Que el mono te qué?” le pregunte, no había caído.

“Si, me dijo que necesitabas ayuda con una fiesta, así que gustosamente acepte.” Hablaba muy formalmente, y eso me incomodaba, en mi país no acostumbramos a hablarnos así entre personas de la misma edad.

“Ok, pero con una condición” me ofrecía ayuda y yo le ponía condiciones? Lean, ya verán que…

“Escucho.” Respondió.

“Deja de hablar tan formalmente, me incomoda, tenemos la misma edad por dios.” Exclame con una sonrisa en los labios. Y el también sonrió algo tímido. Era tan cute!

La tarde paso rápidamente y mas con una compañía agradable. Resulto que Taeyang y yo teníamos muchísimas cosas en común, y terminamos de arreglar todo a tiempo. Se despidió pero con un severo recordatorio de mi parte de que tenía que venir a la fiesta, solo teníamos dos horas para arreglarnos, así que él se fue, luego de nuevamente decirme que si vendría.

Dos horas más tarde el apartamento estaba lleno de gente. Jaejoong se veía algo nervioso, pero contento. Junsu y los demás chicos estaban charlando tranquilamente en los sofás de la sala. Varios compañeros de trabajo de Addie también se encontraban ahí, lástima que fu familia no estaba…

De repente sonó el timbre y todos nos callamos, pero yo estaba tranquila, G-Monkey me dijo que me avisaría cuando llegaran, lo que quería decir que el que tocaba era…

“Tae!” exclame contenta, lucia totalmente diferente a como lo vi en la tarde. Llevaba unos jeans desgastados, con una camisa de botones blanca y su respectiva chaqueta. Semi formal. Pero sé que más de una en la habitación soltó un suspirito al verlo.

Entramos y les presente a los chicos, los compañeros de Addie, a todo el mundo en fin. Estaba a mi lado y no se separaba, quizá era porque no conocía a nadie en la fiesta, pero no me molestaba para nada su presencia, todo lo contrario, me agradaba, y mucho.

De repente mi celular sonó y les dije q todos que hicieran silencio, ya que en la pantalla leí G-Monkey-Monkey.

“Si Daesung, recibí tu mensaje, dejare a Addie en su casa y te llevo las películas que me pediste…” hablo G-D al teléfono y luego colgó, sin esperar mi respuesta, pero, que le podría responder?

“Shhh! Ya vienen! Jae! Apaga las luces!” exclame hablando en un susurro fuerte.

“…jajaja si! Esa fue mi parte favorita! Gracias G, me alegraste el día, al parecer nadie se acordó de mi—”

“SORPRESA!!!!!” gritamos todos juntos, encendiendo las luces y lanzándole papelillos y bambalinas a Addie, la cual estaba con los ojos completamente abiertos y cubría su sonrisa con una de sus manos.

“Pero… pero…” fue todo lo que de su boca salió, estaba sorprendida, la fiesta sorpresa había sido un éxito!

Jaejoong la abrazó y le dio un fugaz beso en los labios, dándole su respectivo feliz cumpleaños y yo no pude evitar voltear para otro lado. Siempre me incomodo un poco que hicieran eso en mi cara.

Pero al parecer mi acto no paso desapercibido ante los ojos de Taeyang. Había visto mi incomodidad, así que me saco de mis pensamientos ofreciéndome una copa de vino la cual gustosa acepte. Menos mal y estaba ahí alguien conmigo…

La noche fue avanzando y la fiesta estaba a penas en su clímax. Me encontraba en el balcón del departamento, tomando un poco de aire fresco y charlando con Changmin y Taeyang, pero el sonar de unas copas nos hizo voltear nuestra atención hacia la sala.

“Señoras y señores, tengo algo importante que anunciar” dijo Jaejoong y yo me lo quede viendo intrigada. Changmin entro a la habitación, dejándonos afuera a Taeyang y a mí.

“Es la hora de darle mi regalo a mi novia” dijo soltando una de esas sonrisotas que desmayan a cualquiera.

“Addie…” dijo poniéndose al frente de ella, y note como metía su mano en el bolsillo de la chaqueta y me congele inmediatamente. “No, no lo hará…” murmure bajito, colocando mi mano en mi pecho y dando un paso hacia atrás. Taeyang se dio cuenta de mi cambio y se acercó a mí.

“Estas bien?” me pregunto colocando una de sus manos en mi hombro.

Yo solo veía la sala. Era como una escena de una película. Jaejoong se arrodillo sobre una de sus rodillas y saco la cajita aterciopelada negra. Abriéndola lentamente y dejando ver su contenido.

El anillo de compromiso.

“Te casarías conmigo, Addie?” preguntó y mi vista inmediatamente se nublo. Mi mundo parecía venirse abajo. Parpadeé alejando las lágrimas y seguí viendo la escena. Taeyang ahora lucia preocupado, pero se estaba dando cuenta el porqué de mis reacciones, yo era demasiado obvia, al menos para él.

Addie sonreía de oreja a oreja, vi que abrió la boca para decir algo pero nada salió de ella, así que asintió fuertemente, como si se le fuera a salir la cabeza. Jaejoong tomo su mano y deslizo el anillo en su dedo. Le quedo a la perfección. Jaejoong se levantó y abrazo a Addie fuertemente, alzándola unos centímetros del suelo y dándole unas cuantas vueltas. Estaban felices.

“Vi…” Taeyang se coloco en frente de mí, tapando con su cuerpo la escena en la sala. Yo desvié mi vista hacia su rostro “Yo…” susurré y el simplemente me abrazó.

Así. Si más. Me abrazó y sentí un calor reconfortante emanar de su cuerpo. Era justamente lo que necesitaba en esos momentos. Alguien que recogiera los pedazos rotos de mi corazón.

“VI!” escuché que Addie exclamó. “Donde esta vi!?” dijo buscándome por todo el apartamento, hasta verme en el balcón.

“VI!! Me caso! Gemela! Me caso con Jaejoong! Lo puedes creer!?” exclamaba emocionada, tomando mis manos y dando brinquitos los cuales ceso al verme llorando. “Vi, que sucede?” me pregunto preocupada, pero yo suspiré entrecortadamente, tragándome ese nudo que tenía en la garganta y colocando mi mejor sonrisa.

“Es que, solo estoy muy contenta por ti. Lo vi todo desde aquí, felicitaciones Addie, sé que esto significa mucho para ti. Te deseo lo mejor del mundo.” Le dije sonriendo abiertamente, pero mis lágrimas no paraban de rodar por mis mejillas. “Hwaiting!” exclame con el puño al aire y ella rio conmigo. “Addie, ya vuelvo, debo de parecer un oso panda, tanto llorar me corrió el delineador” le dije bromeando, pero necesitaba salir de ahí.

Ella asintió y me puse en camino hacia el baño, solo que en vez de entrar a este, abrí la puerta de mi cuarto, una mano me detuvo.

“Vi…” me llamo con esa dulce voz, lucia algo preocupado, pero debajo de eso, sus ojos lucían extremadamente felices. “Que pasa?” me preguntó.

Yo sonreí y negué con la cabeza. “Nada tonto, solo me emocione más de la cuenta, ya sabes lo llorona que soy para algunas cosas.” Le dije y el también sonrió. “Addie quiere que seas la madrina de la boda” me informo y sentí un puñal frio clavarse en mi estomago.

Con una sonrisa asentí. “Más le valía pedírmelo a mí, si no la mataba!” dije juguetonamente y Jaejoong se despidió, para que yo me “arreglara el maquillaje

Me quede ahí estática, mis lagrimas habían cesado. Por ahora. Mire el suelo mientras escuchaba sus pasos alejarse. Suspire y me volteé, pero nuevamente una mano detuvo mi caminar. Esta vez era Taeyang.


***Fin del flashback***


Yo siempre he creído y he seguido un dicho que leí en unos de los tantos fics que leí a mis tempranos veintes.

Everything happens for a reason.

Y ciertamente todo sucedió por alguna razón. La razón por la cual conocí a Jaejoong, fue para que mi hermanita fuera feliz…

Creo que el que mejor me queda en este momento es:

When fantasy becomes reality, reality has consequences.

Y valla consecuencias.

“Vi…” me llamó Taeyang y yo volteé mi rostro hacia él. Le daba la espalda y el tenia su barbilla en mi hombro, por lo tanto nuestros rostros estaban muy cerca. “tienes que superarlo, seguir adelante, continuar con—”

“Y crees que no lo intento!?” le respondí de mala gana deshaciendo el abrazo y parándome a unos pasos de él. “crees que no sé que esto que siento jamás será correspondido? Crees que me agrada la idea de ser miserable?!” dije con mis ojos empañados, mirándolo con el seño fruncido.

“Diablos Vi!” dijo levantándose del auto y caminando hacia mí. “Lo que realmente me molesta es que estas tan metida en tu mundo, que no ves mas allá de tus narices! Abre los ojos y ve a tu alrededor! Ve—”

“Tengo mis ojos completamente abiertos Tae!!” le dije fúrica. “es por eso que me siento como me siento! No lo entiendes!?”

“No!” gritó, jamás lo había visto molesto, y mucho menos en ese grado. “No lo entiendo Virginia! No entiendo cómo es que—”

Me llamo Virginia.

“maldita sea Taeyang! Debí haber sido yo!!” grité con las lágrimas fluyendo libremente de mis ojos. “Maldita sea! Debí haber sido yo! La que estaba de punta en blanco con el velo de novia, con el anillo de compromiso! La que debió estar casándose el día de hoy!” mi voz se quebró al final de eso. “Debí haber sido yo…” caí al suelo de rodillas y me senté en él. Arrancando la grama entre mis puños. “Claro que tengo los ojos abiertos Tae,” dije en un susurro y él se acercó a mí, agachándose y quedando al frente de mí.

“Todo lo que te dije ayer, lo dije en serio Vi.” Dijo y seco con su pulgar mis lágrimas. “te amo, y esperare el tiempo que sea necesario. Siempre podrás contar conmigo, para lo que sea. Siempre estaré ahí.” Dijo dulcemente acariciando mis mejillas.

Yo mire el suelo, y con lágrimas frescas en mis ojos, mire los de él. Sinceros. “lo sé Tae, no soy ciega, ya te lo dije, tengo los ojos bien abiertos. No sabes cómo me gustaría poder corresponderte—”

“lo harás.” Afirmó Taeyang como si fuera un hecho. “con el tiempo las heridas sanaran, y veras las cosas en otra perspectiva”

Fueron las palabras más dulces que jamás escuché. Lo abrace por el cuello y empecé a sollozar. Mi llanto fue aumentando, tenía demasiado peso encima, necesitaba desahogarme, y lo necesitaba urgentemente.

No tenía idea de la hora que era, ni mucho menos me podía importar, Taeyang y yo nos recostamos del gran árbol, arropados con unas mantas que llevaba en mi maleta. Me encontraba nuevamente dándole la espalda, recostada de su pecho y sentada entre sus piernas. Podía escuchar su corazón latir y sentía su pecho subir y bajar, respirando calmadamente. Me sentía en paz, tranquila. Sus abrazos siempre me transmitían eso.

Baje mi mano, encontrándome con la de él, e inmediatamente y como por instinto, las entrelazamos. Baje mi mirada y vi mis dedos entrelazados con los de él y una leve sonrisa se asomo por mi rostro.

Seria duro, y largo el camino para olvidar a Jaejoong, pero, no les parece que cuando están con una compañía amena, el camino se hace como que más corto?

Definitivamente, Everything happens for a reason.

2 comentarios:

  1. OMg casi lloro *_* me ancantoooo lo que escribiste unnie o oppa :3 escribis muy bonito n.n -se va a seguir leyendo fics :3

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  2. asdf esto tendra continuacion?
    esta hermoso ;u; amo a Taeyang, es tan asfcgffdsd cute <3
    me gustoo*

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